Liberaron a la mayoría de los barras de Vélez que atacaron a policías de la Ciudad
Insultos, trompadas, un disparo, un barra que robó un arma reglamentaria y 26 detenidos.Todo eso ocurrió el miércoles por la noche tras el partido de Vélez frente a Peñarol cuando la plana mayor de La Pandilla de Liniers salió del estadio y pasó por las canchas de fútbol cinco ubicadas en la esquina de Álvarez Jonte y la calle Roma, donde estaban jugando diez policías de la comisaría vecinal 9, vestidos de civil.
El caso conmocionó a una sociedad harta de la violencia, pero 48 horas después, el magistrado Martín Yadarola a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Número 4, les otorgó la libertad a 14 de los 16 barras involucrados y a todos los policías. Para eso se basó en que no hay riesgo de fuga ni de entorpecimiento de la investigación. Los únicos que seguirán detenidos son Erick Linardi y Cristian el Castor Cejas, dado que ambos cuentan con antecedentes penales. Los restantes fueron liberados desde el complejo de Madariaga de la Policía Federal ubicado en el barrio de Lugano. Primero se fueron los barras, que estaban acompañados por sus familiares y recién después los policías, dado que por lo sucedido la idea era que no se volvieran a cruzar en plena dependencia.
La resolución del juez vino acompañada de la carátula de la causa que tiene para los barras la de lesiones leves en riña, de bajísima pena y que puede hasta transmutar en una probation, y sustracción de arma reglamentaria que por ahora es indeterminada porque si bien el sumario de la Policía Federal apuntó a Jonathan Pereira, el número dos de la barra, como el que tomó el revólver del oficial Ezequiel Ojeda, Johnny, tal su nombre de guerra en el Amalfitani, negó haberlo hecho y las cámaras logran tomar la situación cuando alguien que genera esa acción pero no se puede determinar con precisión su rostro. “No es Johnny. El que la agarró se fue y ni siquiera estuvo entre los detenidos”, dicen en el círculo del paravalanchas velezano.
En el caso de los policías también les corre la causa por lesiones leves en riña y se investiga al oficial Fernández por abuso de arma ya que es el que efectuó el disparo intimidatorio cuando se desató la pelea. Los policías seguirán en disponibilidad mientras se sustancie el proceso porque se abrió una investigación en la oficina de transparencia de la Policía de la Ciudad para estudiar su accionar y sobre todo si es una falta y de qué magnitud la de ir a jugar al fútbol con las pistolas reglamentarias dejándolas éstas en un bolso sin más seguridad.
Las audiencias de excarcelación comenzaron cerca del mediodía y terminaron más allá de las siete de la tarde.
La causa seguirá su curso y habrá en principio un análisis exhaustivo de las imágenes para determinar cada paso. Pero la estrategia de los barras es clara: «fuimos agredidos y sólo nos defendimos». Que es el mismo plan de defensa que tienen los policías involucrados. Se verá, si no cuenta con pruebas contundentes, a quién le cree el juez, pero viendo los videos y la imagen del barra que toma el arma de un bolso, apunta a un oficial, se corre hacia afuera y sigue apuntando hacia el aire antes de guardarse el arma en la cintura y salir de lugar de los hechos, es impactante y concluyente sobre su accionar. Por lo pronto y hasta que se defina quién tiene razón, los 14 barras de Vélez liberados no podrán ingresar a los estadios, ya que la Ciudad les puso 48 meses de derecho de admisión y Nación subió la apuesta y se las puso por tiempo indeterminado. Aunque habrá que ver hasta cuándo se respeta: varios de los involucrados tenían derecho de admisión y salieron de la lista una semana antes del Mundial de Qatar, para convertirse en la barra más numerosa que siguió a la Selección en aquel torneo demostrando una vez más los contactos y el poder que manejan los dueños de las tribunas en la República Argentina.